¿Por qué el café caliente también refresca en verano?

Cuando llega el calor, lo habitual es pensar en bebidas frías. Granizados, cafés con hielo o bebidas refrescantes pasan a formar parte del día a día. Sin embargo, en muchos países con temperaturas muy altas existe una costumbre que nos sigue sorprendiendo: tomar café o té bien caliente incluso en pleno verano. Y aunque pueda parecer contradictorio, tiene bastante sentido.

En lugares como Marruecos, Turquía o algunos países de Oriente Medio, las bebidas calientes forman parte de la rutina diaria durante todo el año. Lo mismo ocurre en muchas zonas de Asia o América Latina, donde el café sigue consumiéndose caliente incluso en los meses más calurosos.

Regular la temperatura

La explicación tiene que ver con la forma en que nuestro cuerpo regula la temperatura. Cuando tomamos una bebida caliente, el organismo reacciona aumentando la sudoración. Y precisamente ese proceso ayuda a refrescar el cuerpo de manera natural cuando el sudor se evapora.

Evidentemente, también influye el hábito y la cultura. Para muchas personas, el café es mucho más que una bebida refrescante o energética. Es una pausa, una costumbre y un momento de desconexión que no cambia con la temperatura exterior.

Por eso, incluso en verano, sigue habiendo quien no renuncia a su espresso caliente de cada mañana. Porque al final, la forma de disfrutar del café cambia según cada persona y cada momento del año. Hay días para un café con hielo y otros para seguir disfrutándolo caliente, incluso cuando fuera aprieta el calor.

En Café Saula sabemos que, cuando el café forma parte de la rutina, la temperatura exterior pasa a un segundo plano.