Como dominar el arte de la cafetera italiana

cafetera italiana

Todos nosotros tenemos o hemos tenido una cafetera italiana en casa dispuesta a seducirnos con el mejor perfume de todos, el del café. Usarla y preparar un buen café no tiene ningún misterio, pero siempre hay unos consejos que hay que saber para obtener un resultado perfecto. Nosotros te los explicamos:

  1. Utiliza la mejor materia prima

Parece una obviedad, pero un buen café depende de su calidad. En Café Saula todos nuestros productos son de la variedad Arábica, la más exquisita del mercado. Así mismo, no  vale poner cualquier agua. Si ponéis agua del grifo el café tendrá más gusto a cloro o cal. Lo mejor es utilizar agua mineral embotellada. Por cierto, ¿sabíais que el café de Nápoles tiene muy buena fama debido a la particular composición que tiene el agua de la ciudad?

  1. Encuentra el punto de equilibrio con el agua

Es importante conseguir el punto justo a la hora de poner agua en la cafetera: ni pasarse ni quedarse corto. Por suerte, hay muchas cafeteras que tienen una marca donde se indica cuál es el nivel apropiado. Si vuestra cafetera no tiene, podéis usar el truco de muchos italianos: llena de agua hasta llegar al centro de la válvula circular por donde la cafetera deja escapar el vapor, sin que ésta quede totalmente sumergida. Es así como se calcula que cada taza tenga la proporción justa de agua y de café.

  1. Dosifica el café

El café se tiene que dejar caer suavemente sobre el filtro de metal hasta formar una pequeña montaña. Para repartirlo bien por la superficie se tienen que dar pequeños golpes laterales en la cafetera con una cucharilla. Lo más importante, pero, es no presionar nunca el café para que quepa más cantidad. Siempre se tiene que mimar y asentarlo de manera suave y sin forzarlo.

  1. Fuego lento y constante

Es imprescindible que el calor del fuego que recibe la cafetera se mantenga siempre constante. Un cambio brusco de temperatura puede arruinar completamente su sabor. Una vez la cafetera empiece a burbujear, no se tiene que apagar el fuego, sino que se tiene que dejar expulsar todo el café hasta que llene el depósito. Otro consejo no menos importante: la llama del fuego nunca tiene que superar la base de la cafetera.

  1. Remover bien antes de servir

Pocos amantes del café saben que antes de servir se tiene que mezclar bien el café en la propia cafetera. El sistema perfecto: abrir la tapa de la cafetera y remover con una cucharilla el apreciado líquido. De este modo evitamos que algunas tazas tengan más concentración de café que otros.

  1. Un último consejo para terminar…

Limpiar una cafetera y su filtro es, probablemente, una de las partes más importantes de todo el proceso. La cafetera se tiene que desmontar con todas las diferentes piezas y sólo se puede limpiar con abundante agua caliente a mano, nunca con esponja. Tampoco aconsejamos usar detergentes, o como mucho aquellos que no tengan ningún tipo de aroma. El objetivo es que cuando volvemos a preparar café la cafetera tenga el mínimo rastro químico posible.