¿Cómo valorar la crema de un café espresso perfecto?

café espresso

A quién no le gusta poder saborear un buen café espresso a primera hora de la mañana mientras el sol entra cálidamente por la ventana? O durante una tarde de lluvia sentados en nuestra cafetería favorita? Sea como sea, el placer de degustar un buen café espresso siempre es bienvenido. Pero, cómo podemos apreciar si su crema ha quedado con el gusto y la consistencia adecuada?

Vamos a analizar la crema del espresso desde nuestros cinco sentidos:

VISTA

La crema es una capa de finísimas burbujas que está formada por una emulsión de agua, aire, grasa y materias coloidales que contiene el café. El color de la crema tiene que ser avellana oscuro con estrías de color más claro, formando lo que los italianos llaman “tigratto”.

OÍDO

Si nos encontramos en un lugar sin ruido y acercamos el espresso a nuestro oído podremos detectar la deliciosa efervescencia de la crema al evanescerse.

OLFATO

Sabremos si estamos delante de una buena crema cuando ésta sea capaz de incrementar el aroma percibido como consecuencia del sellado, que evita la rápida dispersión de los compuestos volátiles en el ambiente.

GUSTO

Una vez hemos tomado un café espresso, notaremos en nuestra cavidad oral y retronasal una permanencia de los sabores que hace del espresso una bebida de corta toma pero de largo recuerdo.

TACTO

La sensación de cremosidad y la textura densa son el principal referente en el cuerpo como medida para ver la intensidad del espresso. Además, una vez finalizada la degustación, estas sensaciones favorecen que la permanencia en boca del espresso sea mayor por el efecto de la untuosidad.