La llegada del café en Europa: las primeras cafeterías

En Europa el café ya elaborado y preparado para ser consumido fue introducido por los comerciantes venecianos en el 1615, es decir, bastante antes de que la planta fuera importada por los holandeses. Así pues, la primera ciudad europea que comercializó el café fue Venecia. También en esta ciudad, en 1625, se abrió el primer local público en el que se podía consumir la nueva bebida, es decir, el primer café. Pocos años después, en 1635 se inauguró en Londres el primer Coffee House, convirtiéndose rápidamente en el punto de reunión de los intelectuales del país.

En Francia se abrió el primer café en 1671, pero no fue hasta el 1684 que se inauguró el Café Procope, local que durante muchos años marcó la vida intelectual y especialmente literaria de la capital francesa. En Viena, Franz Georg Kolschitzky abrió en 1683 el café La botella azul, aprovechando unos sacos de café (recibidos en pago por sus servicios al ejército) que habían dejado abandonados los turcos en su huida tras el cerco de Viena.

En cuanto a España, las primeras cafeterías se abrieron alrededor de 1715 y enseguida adquirieron la fama de ser los mejores lugares para saborear un buen café. En Madrid cabe destacar el Café Príncipe y El Pombo, ambos centros de reunión de políticos e intelectuales.

Y según consta en el Archivo de la Ciudad de Barcelona, el primer cafetero instalado en la Ciudad Condal se registró en el año 1783. Se llamaba D. Mariano Figueras y residía en el número 101 de Las Ramblas.